Riesgo de las startups dependientes de modelos generativos de terceros

En un post pasado describimos la cadena de valor de los modelos generativos como ChatGPT y en otro analizamos si hay una burbuja en la inteligencia artificial (IA) generativa debido a la gran cantidad de startups que están surgiendo.

En dichos posts identificamos las siguientes partes de la cadena de valor de los modelos generativos: Soporte hardware para su entrenamiento y operación (GPUs, infraestructura cloud, etc.); modelos fundacionales como ChatGPT, Bard, LLaMA, Gemini; empresas que crean o afinan (fine-tuning) modelos con datos especializados para su negocio como BloombergGPT o empresas farmacéuticas…; empresas que mejoran sus productos y servicios integrándolos con modelos generativos como bancos, aseguradoras…; empresas con un producto basado en complementar o configurar modelos generativos o wrappers.

De un análisis y a la vista de como se están repartiendo los ingresos, vemos que gran parte del pastel se lo están llevando los proveedores de GPUs como Nvidia y de infraestructura Cloud como AWS o Azure y que las empresas con modelos fundacionales como OpenAI tienen más competencia y están facturando cantidades más limitadas. Se estima que OpenAI facture 1.300 millones de dólares en 2023 frente a los más de 58.000 millones que obtendría Nvidia en 2023 si anualizamos los resultados del 3T en su segmento de centros de datos.

Las empresas que ya tienen un producto propio como bancos, aseguradoras y farmacéuticas podrán mejorar la productividad, los márgenes y su oferta integrando los modelos generativos como GPT4. Por ejemplo, una farmacéutica que mejora la exploración de compuestos candidatos con un modelo entrenado en literatura científica o un banco con un servicio de asesoramiento de inversión basado en GPT4 complementado con sus propios modelos financieros.

El riego está en las nuevas startups que han surgido y basan su modelo de negocio en modelos generativos de terceros como ChatGPT. Son las conocidas como wrappers porque desarrollan su servicio usando las APIs de ChatGPT, DALL·E o Stable Diffusion.

En noviembre vimos como OpenAI ampliaba sus productos y permitía subir todo tipo de documentos a GPT-4 como PDFs, usar herramientas externas como navegación, datos actualizados, acceso a DALL·E e incluso una sandbox para ejecutar código. Es más, OpenAI también ha sacado los GPTs, que permiten crear versiones customizadas de ChatGPT con tus propias instrucciones o documentos y va a sacar una GPT Store que publique los GPTs creados y permite su búsqueda.

Nuevas funciones GPT4

Estos nuevos desarrollos ponen en riesgo y alerta a multitud de dichas startups o wrappers que habían creado sus productos basándose en ChatGPT: Lectores de pdfs, customizaciones de ChatGPT con instrucciones propias, asistentes configurados con documentos, interacción con DALL·E, etc. Ahora todas están funcionalidades se podrán hacer con GPTs sin utilizar la API y estarán disponibles para el acceso de todo el mundo.

Esto es un recordatorio de lo importante que es analizar bien donde se puede crear valor con los modelos generativos y de que es crucial tener un producto, datos y conocimiento propios y no depender en exclusiva de los modelos fundacionales de terceros.

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